La escucha activa es una técnica y estrategia específica de la comunicación humana. Basada en el trabajo de Carl Rogers,[1] es utilizada en campos como la enfermería,[2] la psicoterapia y la resolución de conflictos. En 2002, Rost la definió como «un término genérico para definir una serie de comportamientos y actitudes que preparan al receptor a escuchar, a concentrarse en la persona que habla y a proporcionar respuestas (feedback)».[3] Implica asimismo, entre otros aspectos, ofrecer disponibilidad y mostrar interés por la persona que habla.[4] La escucha activa consiste en una forma de comunicación que demuestra al hablante que el oyente le ha entendido. Se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.
Se entiende la escucha activa como parte indispensable dentro de cualquier contexto comunicativo, pero es en el campo educativo donde posee una importancia extrema, y es que si esta estrategia no se emplea (por parte del receptor) en un proceso de enseñanza- aprendizaje, es imposible que éste se dé de forma favorable.[5] COPIADO DE GOOGLE
No hay comentarios:
Publicar un comentario